Sí, quiero. Llegó el gran día de la grafoboda de Mayra y Juan

 

Boda de principios del siglo XX en pleno siglo XXI. Aquellos primeros veraneantes que descansaban en las playas españolas se trasladaron en la máquina del tiempo hasta un altar frente al mar, donde Mayra y Juan disfrutaron de una boda única, original y muy personal. Una boda en la que esos ‘veraneantes’, que son ellos mismos, les acompañaron durante este hermoso día. Todo, gracias a sus letras. Sí, quiero. Llegó el gran día de la grafoboda de Mayra y Juan.

 

Junto a Mayra y Juan el día de su boda, en la que recreamos una decoración basada en imágenes de los primeros veraneantes de principios del siglo XX para transformar el lugar de la celebración.

 

Por fin llegó el día soñado para cualquier pareja que se casa. Después de meses de preparativos y jornadas intensas de trabajo, el sueño se hizo realidad. A través del proceso de Grafointeriorismo para bodas que seguimos con Mayra y Juan para conocer su personalidad y que has ido conociendo en post anteriores, conseguimos desentrañar su manera de ser. De este modo, pudimos ofrecerles una decoración completamente única, sencilla y espectacular a la vez, basada en los ambientes de las playas de principios del siglo XX. Nos inspiramos en la obra de Sorolla y tomamos como referencia algunas fotografías de los primeros veraneantes.  Pedimos a los hijos de Juan, Lucas y Carlota, que participaran también. El reportaje fotográfico lo hicimos en la misma Playa de La Franca, Asturias, donde está ubicado el Hotel Mirador La Franca, en el que celebramos la boda.

De izquierda a derecha., Lucas, Juan, Mayra y Carlota, representando aquellas primeras fotografías tomadas en las playas. Los cuatro están en la playa de La Franca, con el Hotel donde celebramos la boda al fondo.

 

Veraneantes de principios del siglo XX que fueron fuente de inspiración para el reportaje fotográfico para decorar los salones del hotel donde se celebró la boda.

 

El salón principal donde se sirvió el banquete de la boda, que vestimos con grandes fotografías de sus protagonistas en tonos sepia.

 

Una vez seleccionado el material fotográfico- algo que nos llevó mucho tiempo porque teníamos mucho y bueno- decidimos que vestiríamos cada estancia de una forma diferente. Así, para el comedor donde se celebró el banquete, nos pareció que sería buena idea panelar las paredes con las fotografías en tonos sepia.

 

Mayra es tan guapa que aguanta un primerísimo plano sin problemas.

 

Mayra retocándose el maquillaje frente al mar, bellísima.

 

Ocultamos los cuadros del comedor principal donde se sirvió el banquete con ‘nuestros veraneantes’. Siempre con el tono sepia como hilo conductor de la estancia.

 

Mira la diferencia, ¡Impresionante!

 

Escena de Mayra que utilizamos para cubrir el frente de cuadros.

 

Esta bonita imagen de Mayra la ubicamos sobre otro frente de cuadros.

 

Así, fuimos panelando todas paredes del comedor, sustituyendo los cuadros originales, por estos otros de cartón pluma.

 

También incluimos imágenes de los novios y sus hijos en el adorno de las mesas del banquete. Aunque son fotos actuales, unificamos los estilos utilizando de nuevo el color sepia como hilo conductor. Añadimos manzanas al arreglo floral. ¡Qué mejor homenaje a Asturias, la tierra de la novia!

 

Los novios y sus hijos también vistieron las mesas con sus fotos. Mesas que adornamos con manzanas, como guiño a Asturias.

 

Como te decía, fue una boda única, porque Mayra, Juan y sus hijos, Carlota y Lucas formaron parte de la decoración. Por lo tanto, nade de ‘reutilizar’ o ‘copiar’. Nada más único e irrepetible que ellos mismos, ¿No crees?

 

Lucas, Carlota, Mayra y Juan ‘soñando’ frente al mar.

 

Frente de uno de los salones que cubrimos con la foto de nuestra ‘familia soñadora’.

 

Panel de cartón-pluma con el que sustituimos por unas horas a los antiguos dueños del hotel-balneario por nuestra familia protagonista.

 

La pared de este salón quedó cubierta por completo con escenas tomadas en la playa de nuestra familia protagonista.

 

Los conjuntos de cuadros quedaron detrás de los paneles, así de fácil, limpio y cómodo fue el montaje…

 

… y así de bonito, sin estropear nada de la decoración habitual del hotel.

 

Decimos también que es una idea Sencilla, porque la propuesta creativa se basó en grandes fotografías montadas sobre cartón-pluma. Nada más sencillo que una foto y un cartón.

Una preciosa Mayra de principios del siglo XX descansa frente al mar, emulando el cuadro de Sorolla ‘Clotilde en la playa’.

 

Juan, enfrascado en la lectura en esta magnífica playa de principios del siglo XX, al igual que ‘Antonio García en la playa’.

 

Frente de uno de los salones de este hotel, que transformamos en un lugar para soñar.

 

Juan y Mayra, evocadores, nos trasladan a épocas remotas.

 

Cuadros de Sorolla, ‘Antonio García en la playa’ y ‘Clotilde en la playa’ que fueron nuestra fuente de inspiración.

 

Seguimos utilizando manzanas de diferentes tipos para decorar, como homenaje a la tierra de la novia.

 

También fue un montaje Espectacular por el gran formato que utilizamos, de tal manera que fuimos ocultado objetos que forman parte de los salones del Hotel, panelando las paredes con cartones-pluma y roll-up. Así de simple, original y personal. Y sobre todo, sin dañar su decoración original. Si en el comedor utilizamos como hilo conductor el color sepia, en el salón de baile, dimos todo el protagonismo a los más jóvenes. Panelamos los pilares de la estancia con imágenes de los hijos de Juan, en formato roll-up.

 

Utilizamos las fotos de Lucas y Carlota para decorar el salón de baile.

 

Imagen del salón de baile antes de colocar los roll-up de Lucas y Carlota.

 

Carlota, guapísima.

 

Lucas, requeteguapo.

 

Carlota, mirando al mar.

 

Y ¿Qué hacemos con estos bañistas tan felices??? Pues… ubicarlos en la zona de las chuches. ¡Quedaron geniales!!!

 

Juan y Mayra, vestidos con trajes de baño de principios del siglo XX en la playa de La Franca.

 

Así era el rincón original donde ubicamos la mesa de las chuches.

 

… y así quedó finalmente, ¡chulísimo!!!

 

Nuestra simpática pareja también llenó de luz la zona de chimenea, ubicada frente a frente a la mesa de chuches… que completamos con jarrones y decantadores de vino que rellenamos con sal marina teñida con colorante alimenticio, con lo que pudimos jugar con diferentes tonos de azul.

 

Juan y Mayra lo están pasando en grande.

 

Este es el frente de la chimenea original que está ubicado en la zona que utilizamos para las chuches.

 

Y aquí está nuestra divertida pareja, irradiando su felicidad. Jarrones y decantadores de vino nos sirvieron para completar el conjunto, con luces y sal de colores.

 

Fotos de antiguos bañistas que fueron nuestra fuente de inspiración.

 

Como ves, la decoración de la boda de nuestros amigos, Mayra y Juan, fue un sueño divertido, diferente, único, personal y original que fue tomando cuerpo poco a poco, gracias al estudio que hicimos de su personalidad a través de su escritura, como has ido conociendo a lo largo de una serie de post, donde hemos comenzado por saber cómo son ellos en realidad, qué sienten, cómo se enfrentan a la vida y qué desean realmente.

 

El análisis de sus letras ha sido la base para poder montar una boda completamente. personalizada.

 

La letra de cada persona es única, porque no hay 2 personas iguales.

 

Supimos que estábamos en lo cierto porque Mayra y Juan hicieron el proyecto suyo, como no podría ser de otra manera, ya que fueron ellos quienes mostraron el camino a través de su letra.

 

Analizamos la letra de cada uno y buscamos los puntos en común para ofrecerles un montaje decorativo que fuera a gusto de los 2.

 

Pero lo mejor de todo, como siempre, para mí, es conocer a las personas. La convivencia con Mayra, Juan, Lucas y Carlota durante las jornadas de fotografía y posterior montaje fueron fantásticas, porque ellos lo son. Y eso es lo que transmiten las fotos y la decoración de su boda. Su preciosa personalidad.

 

Conocer a esta familia ha sido una experiencia maravillosa.

 

¡Que seáis muy felices!! ¡Dentro vídeos! 

«El beso perfecto aparta el tiempo» Zona de comedor y baile

 

«El beso perfecto aparta el tiempo» Zona de chuches y bufé

 

 

 

Sí, quiero. Llegó el gran día de la grafoboda de Mayra y Juan

 

Boda de principios del siglo XX en pleno siglo XXI. Aquellos primeros veraneantes que descansaban en las playas españolas se trasladaron en la máquina del tiempo hasta un altar frente al mar, donde Mayra y Juan disfrutaron de una boda única, original y muy personal. Una boda en la que esos ‘veraneantes’, que son ellos mismos, les acompañaron durante este hermoso día. Todo, gracias a sus letras. Sí, quiero. Llegó el gran día de la grafoboda de Mayra y Juan.

 

Junto a Mayra y Juan el día de su boda, en la que recreamos una decoración basada en imágenes de los primeros veraneantes de principios del siglo XX para transformar el lugar de la celebración.

 

Por fin llegó el día soñado para cualquier pareja que se casa. Después de meses de preparativos y jornadas intensas de trabajo, el sueño se hizo realidad. A través del proceso de Grafointeriorismo para bodas que seguimos con Mayra y Juan para conocer su personalidad y que has ido conociendo en post anteriores, conseguimos desentrañar su manera de ser. De este modo, pudimos ofrecerles una decoración completamente única, sencilla y espectacular a la vez, basada en los ambientes de las playas de principios del siglo XX. Nos inspiramos en la obra de Sorolla y tomamos como referencia algunas fotografías de los primeros veraneantes.  Pedimos a los hijos de Juan, Lucas y Carlota, que participaran también. El reportaje fotográfico lo hicimos en la misma Playa de La Franca, Asturias, donde está ubicado el Hotel Mirador La Franca, en el que celebramos la boda.

De izquierda a derecha., Lucas, Juan, Mayra y Carlota, representando aquellas primeras fotografías tomadas en las playas. Los cuatro están en la playa de La Franca, con el Hotel donde celebramos la boda al fondo.

 

Veraneantes de principios del siglo XX que fueron fuente de inspiración para el reportaje fotográfico para decorar los salones del hotel donde se celebró la boda.

 

El salón principal donde se sirvió el banquete de la boda, que vestimos con grandes fotografías de sus protagonistas en tonos sepia.

 

Una vez seleccionado el material fotográfico- algo que nos llevó mucho tiempo porque teníamos mucho y bueno- decidimos que vestiríamos cada estancia de una forma diferente. Así, para el comedor donde se celebró el banquete, nos pareció que sería buena idea panelar las paredes con las fotografías en tonos sepia.

 

Mayra es tan guapa que aguanta un primerísimo plano sin problemas.

 

Mayra retocándose el maquillaje frente al mar, bellísima.

 

Ocultamos los cuadros del comedor principal donde se sirvió el banquete con ‘nuestros veraneantes’. Siempre con el tono sepia como hilo conductor de la estancia.

 

Mira la diferencia, ¡Impresionante!

 

Escena de Mayra que utilizamos para cubrir el frente de cuadros.

 

Esta bonita imagen de Mayra la ubicamos sobre otro frente de cuadros.

 

Así, fuimos panelando todas paredes del comedor, sustituyendo los cuadros originales, por estos otros de cartón pluma.

 

También incluimos imágenes de los novios y sus hijos en el adorno de las mesas del banquete. Aunque son fotos actuales, unificamos los estilos utilizando de nuevo el color sepia como hilo conductor. Añadimos manzanas al arreglo floral. ¡Qué mejor homenaje a Asturias, la tierra de la novia!

 

Los novios y sus hijos también vistieron las mesas con sus fotos. Mesas que adornamos con manzanas, como guiño a Asturias.

 

Como te decía, fue una boda única, porque Mayra, Juan y sus hijos, Carlota y Lucas formaron parte de la decoración. Por lo tanto, nade de ‘reutilizar’ o ‘copiar’. Nada más único e irrepetible que ellos mismos, ¿No crees?

 

Lucas, Carlota, Mayra y Juan ‘soñando’ frente al mar.

 

Frente de uno de los salones que cubrimos con la foto de nuestra ‘familia soñadora’.

 

Panel de cartón-pluma con el que sustituimos por unas horas a los antiguos dueños del hotel-balneario por nuestra familia protagonista.

 

La pared de este salón quedó cubierta por completo con escenas tomadas en la playa de nuestra familia protagonista.

 

Los conjuntos de cuadros quedaron detrás de los paneles, así de fácil, limpio y cómodo fue el montaje…

 

… y así de bonito, sin estropear nada de la decoración habitual del hotel.

 

Decimos también que es una idea Sencilla, porque la propuesta creativa se basó en grandes fotografías montadas sobre cartón-pluma. Nada más sencillo que una foto y un cartón.

Una preciosa Mayra de principios del siglo XX descansa frente al mar, emulando el cuadro de Sorolla ‘Clotilde en la playa’.

 

Juan, enfrascado en la lectura en esta magnífica playa de principios del siglo XX, al igual que ‘Antonio García en la playa’.

 

Frente de uno de los salones de este hotel, que transformamos en un lugar para soñar.

 

Juan y Mayra, evocadores, nos trasladan a épocas remotas.

 

Cuadros de Sorolla, ‘Antonio García en la playa’ y ‘Clotilde en la playa’ que fueron nuestra fuente de inspiración.

 

Seguimos utilizando manzanas de diferentes tipos para decorar, como homenaje a la tierra de la novia.

 

También fue un montaje Espectacular por el gran formato que utilizamos, de tal manera que fuimos ocultado objetos que forman parte de los salones del Hotel, panelando las paredes con cartones-pluma y roll-up. Así de simple, original y personal. Y sobre todo, sin dañar su decoración original. Si en el comedor utilizamos como hilo conductor el color sepia, en el salón de baile, dimos todo el protagonismo a los más jóvenes. Panelamos los pilares de la estancia con imágenes de los hijos de Juan, en formato roll-up.

 

Utilizamos las fotos de Lucas y Carlota para decorar el salón de baile.

 

Imagen del salón de baile antes de colocar los roll-up de Lucas y Carlota.

 

Carlota, guapísima.

 

Lucas, requeteguapo.

 

Carlota, mirando al mar.

 

Y ¿Qué hacemos con estos bañistas tan felices??? Pues… ubicarlos en la zona de las chuches. ¡Quedaron geniales!!!

 

Juan y Mayra, vestidos con trajes de baño de principios del siglo XX en la playa de La Franca.

 

Así era el rincón original donde ubicamos la mesa de las chuches.

 

… y así quedó finalmente, ¡chulísimo!!!

 

Nuestra simpática pareja también llenó de luz la zona de chimenea, ubicada frente a frente a la mesa de chuches… que completamos con jarrones y decantadores de vino que rellenamos con sal marina teñida con colorante alimenticio, con lo que pudimos jugar con diferentes tonos de azul.

 

Juan y Mayra lo están pasando en grande.

 

Este es el frente de la chimenea original que está ubicado en la zona que utilizamos para las chuches.

 

Y aquí está nuestra divertida pareja, irradiando su felicidad. Jarrones y decantadores de vino nos sirvieron para completar el conjunto, con luces y sal de colores.

 

Fotos de antiguos bañistas que fueron nuestra fuente de inspiración.

 

Como ves, la decoración de la boda de nuestros amigos, Mayra y Juan, fue un sueño divertido, diferente, único, personal y original que fue tomando cuerpo poco a poco, gracias al estudio que hicimos de su personalidad a través de su escritura, como has ido conociendo a lo largo de una serie de post, donde hemos comenzado por saber cómo son ellos en realidad, qué sienten, cómo se enfrentan a la vida y qué desean realmente.

 

El análisis de sus letras ha sido la base para poder montar una boda completamente. personalizada.

 

La letra de cada persona es única, porque no hay 2 personas iguales.

 

Supimos que estábamos en lo cierto porque Mayra y Juan hicieron el proyecto suyo, como no podría ser de otra manera, ya que fueron ellos quienes mostraron el camino a través de su letra.

 

Analizamos la letra de cada uno y buscamos los puntos en común para ofrecerles un montaje decorativo que fuera a gusto de los 2.

 

Pero lo mejor de todo, como siempre, para mí, es conocer a las personas. La convivencia con Mayra, Juan, Lucas y Carlota durante las jornadas de fotografía y posterior montaje fueron fantásticas, porque ellos lo son. Y eso es lo que transmiten las fotos y la decoración de su boda. Su preciosa personalidad.

 

Conocer a esta familia ha sido una experiencia maravillosa.

 

¡Que seáis muy felices!! ¡Dentro vídeos! 

«El beso perfecto aparta el tiempo» Zona de comedor y baile

 

«El beso perfecto aparta el tiempo» Zona de chuches y bufé

 

 

 

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